martes, 9 de septiembre de 2008

The Lady In Red


Who am I?... Where are you?...

Lentamente el paso de los minutos primero, las horas después y finalmente los años me han dotado de la perspectiva necesaria, aún con todo, mis anhelos, mis pensamientos siguen siendo los mismos.
La tormenta dio paso a la calma, pero a qué precio. Inundados, empapados... ¿podría decir ahogados? Me salvé, ¿te salvé?... ¿tuve opción?, no, las oscuras aguas no me lo permitieron, me obligaron a retroceder, a nadar hacia tierra firme y resguardarme una vez más, aturdida, sobre esa ardua roca esperando, de nuevo.
Una lágrima salada precedía cada nueva tormenta y con cada una de ellas, al deslizarse por mi mejilla, se evaporaba una parte de ti. Recordando tiempos mejores pasé la mayor parte del tiempo en aquella roca que tanto sabía de mi (¿de ti?), pero llegó el momento de regresar, de sumergirse de nuevo en las frías aguas y aceptar que tú no debías volver.

Dejándome llevar por las aguas, por sus idas y venidas, la marea me llevó a otra costa, no del todo desconocida. Arena suave, tostada. Una cálida brisa vino a recibirme, acariciando cada ínfima parte de mi mojado y atormentado cuerpo, amando cada poro de mi piel... haciéndome sentir como nunca nadie había hecho. ¿Qué podía yo hacer sino caer rendida? Nada podías hacerme ya, lejos de ti las nubes daban paso a los alentadores rayos de sol que ya se esforzaban por calentar mi piel.
En las noches intentaba zafarme de lo que era (eras), muchas veces inútilmente, y era entonces cuando una lágrima de nuevo volvía a rozar mi cálida piel, mientras sus suaves manos la recogían y entre sus brazos me mecía hasta caer yo rendida.

Ahora aquellas noches quedan en mi recuerdo, aquellos días en el olvido pero él no olvida y ella sólo puede que arrullarlo y consolarlo, amarlo y susurrarle palabras que alguna vez fueron dichas, palabras que en el viento volaron de sus labios...

Una vez más, esperaré el momento oportuno, tu, yo, él y ella.


"Mar no se movió. Una lágrima empezó a correr por su mejilla. Arnau hizo un leve movimiento con la mano derecha pero al instante se retractó y dejó que aquella lágrima se perdiese en el cuello.
...
Lo único cierto es que me gustaría abrazarte..., besarte..., tenerte siempre conmigo."

La Catedral del Mar. Ildefonso Falcones


viernes, 4 de julio de 2008

Third Level: Redemption


Mi respiración entrecortada ahogaba sus latidos. Lentamente la razón dejó paso a la intuición y poco a poco fui sucumbiendo suave y dulcemente.
Sus manos me acariciaban sin tocarme, pude sentir su fuerza y su intensidad...

Una luz, un destello al final del túnel, al final del camino, que demasiadas veces, quizá, me negué a atravesar. Nada quedaba atrás para mí, para él, para ella... una única dirección sin posibilidad de retorno. Miré atrás, mi pelo al viento rozó mis labios secándome una lágrima que tímidamente resbalaba por mi mejilla.


La brisa, húmeda y cálida, me hizo comprender a dónde me dirigía. El reflejo que me devolvió la apacible superficie hizo que me tambaleara, retrocediendo torpemente. Esos ojos de nuevo.
Levanté la vista y descubrí una pequeña cascada ante mí. Sin tener tiempo de asumir qué ocurría comencé a correr, mirando hacia atrás cada vez menos, siguiendo unos pasos, siguiendo los pasos por los que ella me guiaba. El bosque alrededor resplandecía en diferentes tonalidades de verde mientras el ambiente estaba impregnado de sutiles aromas. Siguiendo el cauce del río no podía parar de correr, contracorriente me preguntaba si sería capaz de llegar, si mis piernas no cesarían en su intento y me llevarían de vuelta al otro lado del túnel.


Al topar con las gotas de agua suspendidas en forma de una tenue neblina quedé sumida entre el desconcierto y la expectación. El fuerte rugido del agua me hizo emerger de ese estado obligándome a admirar lo que ante mis ojos tenía. Una nueva cascada, mucho mayor que la anterior.
Ya no hubo necesidad de correr, paso a paso, conseguí superar la majestuosidad de la cascada. Un lago, de aguas cristalinas y tranquilas, arropado por un silencioso y frondoso bosque me dio la bienvenida. De repente mi perspectiva (la suya tal vez...) cambió, bajo mis pies el lago, sobre mi cabeza un haz de luz cada vez más brillante. Quedé inmersa en esa luz.

Al abrir los ojos seguía sentada, la cabeza agachada, las lágrimas pugnaban por salir, quemándome los ojos... mis manos ardían y en mi pecho sentía como él volvía a estar ahí. Ella me sostenía mientras mi cuerpo hacía ademán de caminar, abrazándome mientras me susurraba al oído.
Me dejé caer, dejándome llevar hacia los rincones olvidados, a donde siempre se escondía un tigre albino de ojos claros que tiempo atrás consiguió herirle zarpazo tras zarpazo. Pero el tigre había desaparecido, nada quedaba de él.

El calor de sus manos me hizo volver sintiendo el fuego en mi pecho y el abrazo de quien ha vuelto y no quiere volverse a marchar.


"...There's my territory
And all the things I deserve
For being such a good girl, honey..."




jueves, 8 de mayo de 2008

Timbaland & One Republic - Apologize

Una canción dedicada a una pareja que acaba de romper, a una pareja que durante 3 años estuvieron unidos y que, al menos a mí, me hicieron creer que podrían llegar a ser como nosotros. A vosotros esta letra, dura, pero que creo que encaja a la perfección.

I’m holding on your rope
Got me ten feet off the ground

And I’m hearing what you say
But I just can’t make you sound
You tell me that you need me
Then you go and cut me down But wait...
You tell me that you’re sorry
Didn’t think I’d turn around and say..

That it’s too late to apologize, it’s too late

I said it’s too late to apologize, it’s too late

I’d take another chance, take a fall, take a shot for you
And I need you like a heart needs a beat
(But that's nothing new)
Yeah yeah
I loved you with a fire red, now it’s turning blue
And you say
Sorry like the angel heaven let me think was you
But I am afraid

It’s too late to apologize, it’s too late
I said it’s too late to apologize, it’s too late
Woahooo woah
It’s too late to apologize, it’s too late
I said it’s too late to apologize, it’s too late
I said it’s too late to apologize, yeah yeah
I said it’s too late to apologize, a yeah

I’m holding on your rope
Got me ten feet off the ground...



jueves, 17 de abril de 2008

Me equivocaría otra vez

Un suave siseo entraba, permanecía, pero no salía, allí quedaba... una especie de zumbido, una constante al pasar los minutos. Podía sentir la penumbra de la tarde, cayendo, suave y lentamente como una manta sobre mis hombros, arropándome, secándome y reconfortándome.
Tan sólo una palabra bastó, un simple conjunto de letras vacías de significado, para desencadenar todo un torrente de sensaciones olvidadas en algún triste rincón.


Susurros inconfesables. La lejanía no ahuyentaba esa extraña sensación, aún después de haberla dejado ir, de haber resistido el tocar de nuevo su superfície. Deseaba más que nada volver a zambullirme en esas oscuras aguas. Luchar una vez más contra la corriente... tan sólo por tenerla entre mis brazos de nuevo.
El tormento que le provocaba a ella era demasiado doloroso (y ruidoso), no podría aguantarlo mucho más. Mientras, él seguía impasible, irreconocible, ni un ápice de emoción, ni tan siquiera un triste tintineo de ilusión, ante nada. Las lágrimas arrastraron la poca sal que restaba en mis mejillas. Escalofríos de nuevo. El frío lo invade todo.

Algo no está donde debería est
ar, el cielo, el mar... ¿dónde está? ¿por qué no está? sus llantos, sus arrullos, sus constantes silencios... ha desaparecido. Cayó en un mar, azul, ciega ante las perspectivas. Sin darse cuenta de que la marea la conducía hacia un lugar del cual sería difícil volver. Entre la angustia y el placer.
De nuevo el mismo sueño. Debe reaccionar. Necesito su ayuda, ¿cómo hacer que me escuchen? Sin él y sin ella... perdida de nuevo a la deriva, destinada, como tantas otras veces, a caer dejándome llevar por este agua, que me resbala, me empapa, me ahoga y que tan suavemente me mata.


El dulce sopor de la mañana acaricia mis mejillas. Mi cuerpo desnudo agradece el calor de los primeros rayos de sol. En la misma roca, con el mismo mar, como tantas y tantas otras veces, pero distinto. Dime lo que quiero oir... confi
esa lo que ya no eres capaz de ocultar, deja que te arrope cuando te oigo sollozar, sólo así volverá él a confiar en tí... y en mí.







"Me arrancaría el alma
pero hoy me falta el valor..."













jueves, 3 de enero de 2008

To Wish Impossible Things


El aire no entra en mis pulmones, a bocanadas intento inútilmente coger aire, respirar, suspiro... torpemente llego a la orilla. Todo es oscuridad, un ténue sonido me alerta, me hace despertar del estado de shock. El agua cubre mi débil cuerpo hasta la cintura y me tambalea a su antojo. Arena en mi pelo y en mi cara. Así que al fin he llegado, esta es la orilla. Lentamente consigo alzarme, tiemblo por el frío y por los constantes escalofríos que recorren mi espalda. Sentada en una roca intento recordar...

Tropecé... caí... no pude levantarme como otras veces había hecho. Me dejé arrastrar por la corriente mientras me asía tristemente a aquello que más me hacía seguir hundiéndome. Lo recuerdo. Justo en el momento en que mis manos la dejaron ir comencé a ascender directa hacia la superfície. Mis ojos llenos de lágrimas y sal. Mis manos vacías, una vez más.
Luchar para poder sobrevivir, tragar agua y volver a respirar... la garganta me ardía, los ojos me quemaban. A la deriva en un mar de dudas, bajo un cielo oscurecido por los temores, por los recuerdos de ahora y entonces.
Tormenta, lluvia. Es inútil intentar traicionarme a mí misma.
Él siempre me escucha, pero ella no atiende a razones.

Cuando mis extremidades parecía que iban a sucumbir al cansancio y dejarme llevar de nuevo a las profundidades una luz me alertó. Fuerzas que no creía tener ya emergieron haciéndome nadar hacia ella. ¿A salvo? No puede ser... la dejér marchar, vi cómo se hundía bajo mis pies... Quería aferrarme de nuevo, dejarme llevar y volver a sentir la calidez (dureza...). No sucumbí. Fueron necesarias tres brazadas para acercarme lo suficiente. Alcé mi mano, la extendí y el sólo contacto con la superfície me produjo escalofríos. No, no otra vez.
Nadé, lloré, grité... tenía que hacerlo ya. Pero me dejé llevar y la corriente hizo todo lo demás.

El frío no cesa, la noche ahora parece eterna. Una débil luz se deja entrever desde esta roca, pero está demasiado lejos... es demasiado brillante, por ahora. Aún así... es lo que siempre quise.


"but now the sun shines cold
and all the sky is grey
the stars are dimmed by clouds and tears..."


Feliz año para todos.