jueves, 17 de abril de 2008

Me equivocaría otra vez

Un suave siseo entraba, permanecía, pero no salía, allí quedaba... una especie de zumbido, una constante al pasar los minutos. Podía sentir la penumbra de la tarde, cayendo, suave y lentamente como una manta sobre mis hombros, arropándome, secándome y reconfortándome.
Tan sólo una palabra bastó, un simple conjunto de letras vacías de significado, para desencadenar todo un torrente de sensaciones olvidadas en algún triste rincón.


Susurros inconfesables. La lejanía no ahuyentaba esa extraña sensación, aún después de haberla dejado ir, de haber resistido el tocar de nuevo su superfície. Deseaba más que nada volver a zambullirme en esas oscuras aguas. Luchar una vez más contra la corriente... tan sólo por tenerla entre mis brazos de nuevo.
El tormento que le provocaba a ella era demasiado doloroso (y ruidoso), no podría aguantarlo mucho más. Mientras, él seguía impasible, irreconocible, ni un ápice de emoción, ni tan siquiera un triste tintineo de ilusión, ante nada. Las lágrimas arrastraron la poca sal que restaba en mis mejillas. Escalofríos de nuevo. El frío lo invade todo.

Algo no está donde debería est
ar, el cielo, el mar... ¿dónde está? ¿por qué no está? sus llantos, sus arrullos, sus constantes silencios... ha desaparecido. Cayó en un mar, azul, ciega ante las perspectivas. Sin darse cuenta de que la marea la conducía hacia un lugar del cual sería difícil volver. Entre la angustia y el placer.
De nuevo el mismo sueño. Debe reaccionar. Necesito su ayuda, ¿cómo hacer que me escuchen? Sin él y sin ella... perdida de nuevo a la deriva, destinada, como tantas otras veces, a caer dejándome llevar por este agua, que me resbala, me empapa, me ahoga y que tan suavemente me mata.


El dulce sopor de la mañana acaricia mis mejillas. Mi cuerpo desnudo agradece el calor de los primeros rayos de sol. En la misma roca, con el mismo mar, como tantas y tantas otras veces, pero distinto. Dime lo que quiero oir... confi
esa lo que ya no eres capaz de ocultar, deja que te arrope cuando te oigo sollozar, sólo así volverá él a confiar en tí... y en mí.







"Me arrancaría el alma
pero hoy me falta el valor..."













jueves, 3 de enero de 2008

To Wish Impossible Things


El aire no entra en mis pulmones, a bocanadas intento inútilmente coger aire, respirar, suspiro... torpemente llego a la orilla. Todo es oscuridad, un ténue sonido me alerta, me hace despertar del estado de shock. El agua cubre mi débil cuerpo hasta la cintura y me tambalea a su antojo. Arena en mi pelo y en mi cara. Así que al fin he llegado, esta es la orilla. Lentamente consigo alzarme, tiemblo por el frío y por los constantes escalofríos que recorren mi espalda. Sentada en una roca intento recordar...

Tropecé... caí... no pude levantarme como otras veces había hecho. Me dejé arrastrar por la corriente mientras me asía tristemente a aquello que más me hacía seguir hundiéndome. Lo recuerdo. Justo en el momento en que mis manos la dejaron ir comencé a ascender directa hacia la superfície. Mis ojos llenos de lágrimas y sal. Mis manos vacías, una vez más.
Luchar para poder sobrevivir, tragar agua y volver a respirar... la garganta me ardía, los ojos me quemaban. A la deriva en un mar de dudas, bajo un cielo oscurecido por los temores, por los recuerdos de ahora y entonces.
Tormenta, lluvia. Es inútil intentar traicionarme a mí misma.
Él siempre me escucha, pero ella no atiende a razones.

Cuando mis extremidades parecía que iban a sucumbir al cansancio y dejarme llevar de nuevo a las profundidades una luz me alertó. Fuerzas que no creía tener ya emergieron haciéndome nadar hacia ella. ¿A salvo? No puede ser... la dejér marchar, vi cómo se hundía bajo mis pies... Quería aferrarme de nuevo, dejarme llevar y volver a sentir la calidez (dureza...). No sucumbí. Fueron necesarias tres brazadas para acercarme lo suficiente. Alcé mi mano, la extendí y el sólo contacto con la superfície me produjo escalofríos. No, no otra vez.
Nadé, lloré, grité... tenía que hacerlo ya. Pero me dejé llevar y la corriente hizo todo lo demás.

El frío no cesa, la noche ahora parece eterna. Una débil luz se deja entrever desde esta roca, pero está demasiado lejos... es demasiado brillante, por ahora. Aún así... es lo que siempre quise.


"but now the sun shines cold
and all the sky is grey
the stars are dimmed by clouds and tears..."


Feliz año para todos.

jueves, 1 de noviembre de 2007

Everythig I do... I do it for you


A lo lejos el silencio se quebraba por el sonido de la intensa lluvia que caía, que resbalaba por cada esquina del tejado hasta el suelo de la terraza. Una vuelta más, sólo una más. Horas habían pasado sin que nada pudiera hacer para evitar que ese dulce sabor, agridulce al final, pudiera quitarme y pudiera dejar a mi somnoliento cuerpo descansar. Mi alma eufórica gritaba deseando ser oida, ser comprendida... pero con todo y con eso... es demasiado pronto todavía, me dije, cerrando los ojos, dejando que el ruido acompasado de las últimas gotas de la tormenta al caer me aturdieran, me acabaran de arrebatar aquello que horas antes había brotado. Ahora ya puede respirar, ya puedo sentirle, oirle... comprenderle. Temeroso aún, no es capaz de decir nada, se mantiene a la espera, recuperando la confianza en sí mismo, en mí, en ella, en todo lo que ha recuperado y sabe nunca más volverá a perder. Can u feel it...? I can.

No tengo prisa, ni siquiera había pensado en ello. Todo ocurre siempre a su debido tiempo, aunque desgraciadamente me siento prisionera en su reloj de arena, notando como cada ínfimo granito de arena va cayendo, se va resbalando bajo mis pies... ¿y si lo quisiera todo ahora? ¿y si no fuese capaz de esperar más? Demasiados sueños, demasiadas revelaciones, desamasiadas visitas... me hacen querer correr y no parar, salir corriendo en esa dirección que tantas veces he perdido, que conduce a esa vieja valla de hierro forjado, en la que mis sueños están enredados a mi rosal. Pronto florecerá, lo sé, pronto lo hará. Y quiero verlo con mis propios ojos. Duerme mientras tanto, llena el viento de susurros para que pueda oirlos, para que me acunen cada noche, para que cada vez que mis fuerzas flaqueen o cada vez que mis compañeros se desesperen seas tú quien me recuerde que alguien espera por mí, que alguien no está aún presente. Te quiero ya sin conocerte... deseo llegue el día en que pueda besar tu frente y acunar esa cabecita de rubios rizos.


"...And now that your rose is in bloom,
A light hits the gloom on the grey..."

jueves, 11 de octubre de 2007

Después de la tormenta...


Gotas de lluvia resbalan por mi cara, llevándose lo poco que quedaba de la máscara que ocultaba mi rostro, después de que tan sólo en un segundo, simplemente con un silencio, se quebrara y comenzaran a caer todos y cada uno de sus pequeños trozos de porcelana... Aire, brisa, agua... bienvenida de nuevo al mundo, bienvenida de nuevo a tu vida.



Sia - Breathe Me

Help, I have done it again
I have been here many times before
Hurt myself again today
And the worst part is there's no-one else
to blame


Be my friend
Hold me,
wrap me up
Unfold me
I am small
I'm needy
Warm me up
And breathe me

Ouch I have lost myself again
Lost myself and I am nowhere to be found
Yeah I think that I might break
I've lost myself again and I feel unsafe